martes, 30 de abril de 2013

No nos somatemos el pecho.

"¡Ay Israel, si tan sólo me escucharas!: No tendrás ningún dios extranejero, ni te inclinarás ante ningún dios extraño, YO SOY el Señor tu Dios, que te sacó de Egipto".
(Salmo 81:8-10).

Nuestro padre terrenal, que en paz descansó hace algunos años, y que toda su vida fue antireligioso por las atrocidades que ya miraba en la religión, nos vivía diciendo: "No confïen en los que se somatan el pecho". Hoy en día, hay gente que es muy solemne, que viste solemne, que parece solemne... pero como dijo Jesús: "Son lobos, vestidos de ovejas".

Dios no quiere que nosotros vivamos en ayunos, somatándonos el pecho, ni que vistamos aparentando solemnidad, lo UNICO que Dios a querido siempre es: OBEDIENCIA. El nos sacó de Egipto (el mundo), ahora somos de él (somos judíos espirituales), simplemente seamos agradecidos con obedecerle.

lunes, 29 de abril de 2013

¡A pesar de la oración!

¿Hasta cuándo, Señor, Dios Todopoderoso, arderá tu ira contra las oraciones de tu pueblo?
(Salmo 80:4)

¿Han habido ocaciones en que oramos, oramos y oramos y no tenemos respuesta, que sentimos que los cielos están de bronce, o, que Dios, simplemente volvió su rostro hacia otro lado? La Palabra de Dios dice: "Por comida, les has dado pan de lágrimas; por bebida, lágrimas en abundancia". La respuesta está en el verso 7 de éste salmo. ¡RESTAURANOS, SEÑOR!

Sí, nadie es perfecto, y nadie será perfecto hasta el momento en que en la muerte, en algún momento del proceso entre la separación del alma y el cuerpo y nuestra presencia ante Dios, seamos limpios. Pero, necesitamos restauraciónes mientras estemos en éste mundo. No podemos pecar, reconocerlo y seguir. Debemos hacernos un propósito de no volverlo a hacer. Eso es arrepentimiento puro, lo demás son sólo palabras humanas sin respaldo alguno.

sábado, 27 de abril de 2013

¿ Abatido?

"No nos tomes en cuenta los pecados de ayer; ¡venga pronto tu miseircordia a nuestro encuentro, porque estamos totalmente abatidos!
(Salmo 79:8).

Israel estaba siendo afligido por pueblos gentiles debido a la debilidad de su pecado, en lo recio de la angustia clama: ¡Señor, ten misericordia de nosotros y no nos tomes en cuenta el pecado de ayer! El Señor en su misericordia los oye, y les vuelve a responder positivamente.

¿Acaso no hemos estado en algún momento de nuestra vida ABATIDOS, y sin saber el por qué?  Pues hemos de saber que ese abatimiento viene por el pecado de ayer, pero también hemos de saber que el Señor OLVIDA, es MISERICORDIOSO, y Nuestro Dios es un Dios de SEGUNDAS OPORTUNIDADES. Amén.

viernes, 26 de abril de 2013

No pongamos a prueba a Dios.

"Pero ellos pusieron a prueba a Dios: Se rebelaron... desobedecieron...fueron desleales y traidores... lo irritaron con sus santuarios paganos y con sus ídolos".
(Salmo 78:56-58).

Desde que éramos niños se nos enseñó que Dios castiga. No podíamos hacer nada mal sin que una voz de la familia nos dijera: Dios te va a castigar.. te va a tragar la tierra... un rayo de va a partir en dos... etc.  Es cierto: ¡Dios castiga y corrige a sus hijos! ¿Qué padre no lo hace con sus hijos?.

Ahora bien, el punto es que Dios no nos quiere destruir, tan sólo nos quiere corregir y dirigir por un mejor camino. Pero tampoco lo va a hacer si nosotros lo deshonramos con falsos ídolos, con imagenes, con altares falsos, con religiosidad. El desea, palabra del mismo Jesús a la Samaritana, que lo adoremos y que lo amemos en espíritu y en verdad. Lo que implica que, si lo hacemos con imágenes y con religiosidad lo estamos haciendo falsamente, o no.

jueves, 25 de abril de 2013

Simples mortales.

"(Jehová) una y otra vez contuvo su enojo, y no se dejó llevar del todo por la ira. Se acordó de que eran simples mortales, un efímero suspiro que jamás regresa".
(Salmo 78:38-39).

El salmista recuerda cuando los israelitas en el desierto estuvieron tentando a Dios. Cómo Dios, los soportaba una y otra vez sin destruirlos del todo, pues se acordaba que el hombre es un simple mortal, una simple criatura que nace, crece, que en el mejor de los casos se reproduce, y luego muere para NUNCA MAS REGRESAR. Aquí, el Espíritu de Dios por medio del salmista nos da al menos dos lecciones: Una: la reencarnación no existe, es una mentira más de satanás. Y, dos: por mucho que el hombre llegue a tener o a alcanzar, sigue siendo una criatura efímera. No nos jactemos de nada que logremos.

miércoles, 24 de abril de 2013

En el desierto.

"Pero ellos volvieron a pecar contra él, en el desierto se rebelaron contra el Altísimo".
(Salmo 78:17).

En las escrituras el "desierto" en el que caminaron los israelitas por 40 años luego de salir de Egipto, es una figura de la caminata que hemos de llevar todos aquellos que seguimos a Cristo. Y, es en ese desierto de la vida, en donde tendremos que vivir momentos como los que vivieron los israelitas, hemos de tener momentos de angustia, de sequía, de hambre, de dolor, de luto, de duda, hasta que conozcamos la muerte. Pero, es muy importante que no dudemos nunca de la capacidad y la buena voluntad de Dios, para que entendamos que todo eso que nos sucede es una simple preparación para llevarnos a la Tierra Prometida.

miércoles, 17 de abril de 2013

Pedís y no recibís.

"Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites".
(Santiago 4:1).

Quien escribió éste verso, era Santiago también llamado también Jacobo, quien fuera hermano de carne y sangre con Nuestro Señor Jesucristo (hijos de José y María), vea Mateo 13:55. Fue el mismo que presidió el Primer Concilio Cristiano en Jerusalén (no fue Pedro quien lo presidió, vea Hechos 12:17; 15:13 y 21:18 y especialmente el 19.

Santiago o Jacobo, el hermano de Jesús, sabía perfectamente cómo funciona la petición pues él conocía la historia de los dos discípulos que le pidieron a Jesús sentarse a su izquiera y a su derecha cuando viniera en el Reino (vea Mateo 20:21). La respuesta fue: NO SABEN LO QUE PIDEN. ¿Por qué? Pues la respuesta la da el mismo Jesús en Mateo 25:31 en adelante, en donde les explica que lo que están pidiendo es que uno de ellos se vaya al cielo y el otro al infierno. Cuando oremos, hagámoslo con discernimiento sabiendo lo que queremos y no pidamos sólo para nuestros deleites.