lunes, 31 de diciembre de 2012

Hasta aquí nos ayudó Jehová.

"Tomó luego Samuel una piedra y la puso entre Mizpa y Sen, y le puso por nombre Eben-ezer, diciendo: Hasta aquí nos ayudó Jehová".
(1era. Samuel 7:12).

Los filisteos habían estado atormentando a los israelitas en tiempos de Samuel, pero Dios le habló a Samuel para que explicara al pueblo que todo el mal que estaban recibiendo era por causa de la idolatría. Entonces Samuel juntó al pueblo y les dijo: "Si de todo corazón os volveís a Jehová, quitad los dioses ajenos y a Astarot de entre vosotros, y sólo a él (Jehová) servid". El pueblo así lo hizo y fue entonces cuando Dios les dió la victoria sobre los filisteos y vivieron en paz. Cuando esa victoria llegó entonces Samuel exclamó en oración: "HASTA AQUÍ NOS AYUDO JEHOVA".

Esa misma expresión podemos nosotros decir hoy que terminamos un año, con relativa paz, tranquilidad, salud y unión familiar en medio de un mundo que cada día se pone más caótico: HASTA AQUI NOS AYUDO JEHOVA. Amén.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Los que pecaron fueon los padres.

"Nuestros padres pecaron, y han muerto; Y nosotros llevamos su castigo".
(Lamentaciones 5:7).

En tiempos de Jeremías, el pueblo de Israel fue cautivo a Babilonia por causa de los padres de ellos que habían pecado. Los padre murieron pero el castigo lo llevaron los hijos. Hoy, espiritualmente hablando nos dice la escritura que quien peca morirá ya no se paga más el castigo ajeno. Sin embargo, como padres humanos que somos cuando cometemos algún error o algún pecado, no podemos evitar que nuestros hijos sufran algún tipo de verguenza. Tenemos que ser padres que busquen la rectitud, que busquen la verdad, que busquen agradar a Dios para no avergonzar a nuestros hijos, y, por supuesto, para no morir por y con esas faltas.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Todo hijo pródigo... termina comiendo algarrobas.

"Y deseaba llenar su vienre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba".
(Lucas 15:16).

La biblia nos narra la historia del hijo que se separó del padre por rebeldía, le denomina el "hijo pródigo". Nos narra la historia que por haberse ido en rebeldía desechando lo que el padre le daba, resultó deseando comer lo que comían los cerdos. El padre es una analogía de Dios; el hijo pródigo es una analogía del hijo que conociendo a Dios luego lo deja y se va en pos de otros dioses; los cerdos son una analogía de lo que el mundo nos proporciona; y las algarrobas (alimento dulce que se producía fuera de Israel (en Siria exactamente) es un ejemplo de los placeres del mundo, que por su aparente dulzura nos apartan del Padre, pero que luego se vuelven amargos por la verguenza que nos hacen pasar.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

El llamado.

"Después subió al monte, y llamó a sí a los que él quiso", y vinieron a él".
(Marcos 3:13).

El ser parte del cuerpo de Cristo no depende de nosotros, depende de un "llamado de él". Cuando conocemos al Señor nuestros pensamientos cambian. El primero quizás que se nos viene a la cabeza es ¿por qué no lo conocí antes?. Otro pensamiento que viene es ¿Cómo hago para que mi familia entre también?. Y, ninguno de los dos pensamientos es malo, lo malo es que NO entendemos sino hasta después de muchas experiencias dolorosas, que no depende de nadie sino solamente de él. No logramos entender que la separación de todo y de todos, solamente es un deseo, una orden, una decisión, un "llamado" de él... y esos, son los que nos quedamos con él.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Llevar el yugo.

"Bueno le es al hombre llevar el yugo desde su juventud. Que se siente solo y calle, porque es Dios quien se lo impuso".
(Lamentaciones 3:27-28).

Jeremías, el llamado "profeta llorón" por las lamentaciones que hizo sobre Israel, nos escribió un consejo muy sabio pero que hemos dejado por un lado, ya sea, por no saberlo o por saberlo y haberlo olvidado. ¿No es Dios quien nos posiciona en donde estamos y que hace lo que le place con quien quiere? (vea Isaías 46:10) ¿No es Dios quien decide el destino de cada persona, con el objeto de ubicarlo en donde él desea? (vea Jeremías 29:11). ¿No es Dios quien, soberanamente, ha planeado nuestra vida para darnos lo mejor tanto en lo bueno como en lo malo que nos sucede? (vea Lamentaciones 3:37-38). El yugo significa cargas, penas, sin sabores de la vida.

viernes, 21 de diciembre de 2012

El derecho es para todos.

"Y partirás por mitades el botín entre los que pelearon y salieron a la guerra y la congregación".
(Números 31:27).

En los tiempos en que Israel tuvo que salir a la guerra (siendo un pueblo pacífico), Dios había ordenado que todo varón mayor de 20 años debía ir a la guerra. Siendo así que habia muchachos fuertes y saludables pero que no llegaban a esa edad, ellos no salían a la guerra. Sin embargo, tanto ellos como los ancianos, las mujeres y los niños, Dios dijo que debían de tener el mismo derecho que tenían quienes iban a guerrear. Hoy, tanto el que sale a trabajar como el que queda en casa tiene el mismo derecho de las ganancias obtenidas.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Dos o más testigos.

"Mas un solo testigo no hará fe contra una persona para que muera".
(Números 35:30).

Dios le dijo a Moisés que cuando alguien fuera acusado de algún delito: "Un solo testigo que diera fe de ese delito, NO era suficiente para condenar al acusado". Es verdaderamente lastimoso, cómo el día de hoy hemos olvidado ese principio o esa norma. La mayoría de veces el hecho de que una sola persona nos acuse de algo, nos hace ser juzgados, condenados y sentenciados, sin siquiera ser escuchados en nuestra defensa.