Le indica Dios a Isaías que profetice acerca de los tiempos de su juicio, y una de las premisas que nos da para reconocer el tiempo de ese juicio es: "Echarán mano de un hombre siete mujeres en aquel tiempo, diciendo: Nosotras comeremos de nuestro pan, y nos vestiremos de nuestras ropas; solamente permítenos llevar tu nombre, quita nuestro oprobio" (en otras palabras: "solamente danos un hijo") (Isaías 4:1).
Ya llegamos al tiempo en que una mujer no quiere quedarse sola, no quiere como decían las abuelitas: "quedarse para vestir santos" (en Latinoamérica, las mujeres solteronas en el siglo pasado tapaban su soltería diciendo que se dedicaban a Dios, y una de sus manifestaciones eran que hacían ropa para imágenes de talla, y cada cierto tiempo las mudaban), en ese afán, vemos a muchas mujeres hoy en día que solamente le piden a un hombre que les conceda un hijo, aunque ellas lo críen, lo mantengan, y lo eduquen sin que el hijo sepa quizás quién es su padre natural. Muchos niños hoy en día están creciendo al amparo de solamente sus madres o sus abuelos. Y ese, es un indicio del fin según nos indica Dios en Isaías.
Esta práctica se está volviendo cada día más popular, y no sólo es por culpa de la desesperación de las mujeres sino de factores como la economía (que muchos hombres se aprovechan y no quieren mantener a los hijos); de la política (por tanta guerra inducida por motivos ocultos y perversos, y que aniquila a una gran cantidad de seres humanos masculinos); y lógicamente, por el juicio de Dios. Busquemos a Dios todos los días, esperemos en Dios todos los días, y él simplemente hará lo que tiene que hacer. Meditemos.
Ensancha el sitio de tu tienda... no seas escasa. Toda la gloria y la honra sean para el Señor
lunes, 30 de abril de 2012
sábado, 28 de abril de 2012
Un mensaje inflexible
Actualmente muchas congregaciones se abarrotan de gentes ¿cuál es la razón?. Alguien en el púlpito dió una bendición de prosperidad en general, a alguien más le funcionó, pasó la notica a otros y ahora todos quieren ser bendecidos con prosperidad.
Contrastante mensaje con el del Hijo de Dios, a quien sus discípulos le dicen: Señor, queremos ir contigo, y a quienes él les responde: "El Hijo del hombre no tiene en dónde reposar su cabeza... ¿aún así, me queréis seguir?" pero aún así, le siguieron. Lo decimos por enésima vez: No somos partidarios de la doctrina de paz, poder, y prosperidad, pues creemos que es una doctrina satánica y no celestial. Por ello ¿estamos en contra de la prosperidad que Dios manda? No, no, y no. Pero nuestro mensaje será duro e inflexible en contra de una doctrina que lo que hace es poner de moda una congregación, y hacer que quienes asistan sean guiados a buscar a Dios por lo que Dios nos da, y no por lo que Dios es y significa para el hombre. Y no somos los únicos, el mensaje del profeta Isaías era duro e inflexible, fue enviado por Dios para que el pueblo se arrepintiera, pues de lo contrario vendría castigo y destrucción sobre ellos. El mensaje como siempre va cargado de misericordia también, pues el Señor lo que quiere es "restaurar" el corazón humno (vea Isaías 1:26).
Cuando Dios es quien prospera al hombre en su momento, dice la palabra que NO AÑADE dolor consigo. No busquemos a Dios para que nos de, él sabe de lo que tenemos necesidad, busquemos a Dios por lo que él es y lo que él representa en nuestras vidas espirituales actuales y eternas. Meditemos.
Contrastante mensaje con el del Hijo de Dios, a quien sus discípulos le dicen: Señor, queremos ir contigo, y a quienes él les responde: "El Hijo del hombre no tiene en dónde reposar su cabeza... ¿aún así, me queréis seguir?" pero aún así, le siguieron. Lo decimos por enésima vez: No somos partidarios de la doctrina de paz, poder, y prosperidad, pues creemos que es una doctrina satánica y no celestial. Por ello ¿estamos en contra de la prosperidad que Dios manda? No, no, y no. Pero nuestro mensaje será duro e inflexible en contra de una doctrina que lo que hace es poner de moda una congregación, y hacer que quienes asistan sean guiados a buscar a Dios por lo que Dios nos da, y no por lo que Dios es y significa para el hombre. Y no somos los únicos, el mensaje del profeta Isaías era duro e inflexible, fue enviado por Dios para que el pueblo se arrepintiera, pues de lo contrario vendría castigo y destrucción sobre ellos. El mensaje como siempre va cargado de misericordia también, pues el Señor lo que quiere es "restaurar" el corazón humno (vea Isaías 1:26).
Cuando Dios es quien prospera al hombre en su momento, dice la palabra que NO AÑADE dolor consigo. No busquemos a Dios para que nos de, él sabe de lo que tenemos necesidad, busquemos a Dios por lo que él es y lo que él representa en nuestras vidas espirituales actuales y eternas. Meditemos.
viernes, 27 de abril de 2012
El día de Jehová viene.
Son varios los motivos por los cuales la gente alrededor de todo el mundo está hablado precisamente "Del fin del mundo". Para tranquilidad de muchos hemos de decir que el mundo tal y como lo conocemos hoy, según palabras del Hijo de Dios... no será destruido aún (Mateo 24).
Ciertamente el mundo va a ser destruido, y muy contrario a lo que los ecologistas dicen que será por inundaciones, Dios por medio del profeta Isaías dijo que sería por FUEGO (Isaías 66:15-16). En otras palabras el mundo no se va a acabar por una guerra; por la situación política; por la situación económica; por terremotos; ni porque los Mayas profeticen algo; etc. En SU momento, Dios hará la obra. En otro sentido, si alguien viene a decir que será el 21 de diciembre del 2012; que será en septiembre del 2016; o en cualquier otro día específico... MIENTE. Hay un día de destrucción de la tierra, pero no hay humano sobre la faz de la tierra que sepa el día, el Cristo, el Hijo de Dios dijo que ni él sabía el día y la hora, entonces preguntamos: ¿Cómo puede un simple mortal conocer ese día? Ahora bien, el hecho de que no conozcamos el día específico no implica que no sepamos algo acerca de los días previos.
El profeta Zacarías en el capítulo 14:1-2 nos lo aclara: "He aquí, el día de Jehová viene, y en medio de tí serán repartidos tus despojos: Porque YO (dice Jehová) reuniré a TODAS las naciones contra Jerusalén; y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las casas, y violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, mas el resto será cortado de la ciudad". ¿Cómo sabemos que ese sí será el Día de Jehová? Porque el verso 3 y 4 nos lo confirman: "Entonces vendrá Jehová y peleará con aquellas naciones.... y se afirmará sus pies en el monte de los Olivos, en aquél día". No podemos conocer el día, pero sí podemos conocer los acontecimientos previos. Meditemos.
Ciertamente el mundo va a ser destruido, y muy contrario a lo que los ecologistas dicen que será por inundaciones, Dios por medio del profeta Isaías dijo que sería por FUEGO (Isaías 66:15-16). En otras palabras el mundo no se va a acabar por una guerra; por la situación política; por la situación económica; por terremotos; ni porque los Mayas profeticen algo; etc. En SU momento, Dios hará la obra. En otro sentido, si alguien viene a decir que será el 21 de diciembre del 2012; que será en septiembre del 2016; o en cualquier otro día específico... MIENTE. Hay un día de destrucción de la tierra, pero no hay humano sobre la faz de la tierra que sepa el día, el Cristo, el Hijo de Dios dijo que ni él sabía el día y la hora, entonces preguntamos: ¿Cómo puede un simple mortal conocer ese día? Ahora bien, el hecho de que no conozcamos el día específico no implica que no sepamos algo acerca de los días previos.
El profeta Zacarías en el capítulo 14:1-2 nos lo aclara: "He aquí, el día de Jehová viene, y en medio de tí serán repartidos tus despojos: Porque YO (dice Jehová) reuniré a TODAS las naciones contra Jerusalén; y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las casas, y violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, mas el resto será cortado de la ciudad". ¿Cómo sabemos que ese sí será el Día de Jehová? Porque el verso 3 y 4 nos lo confirman: "Entonces vendrá Jehová y peleará con aquellas naciones.... y se afirmará sus pies en el monte de los Olivos, en aquél día". No podemos conocer el día, pero sí podemos conocer los acontecimientos previos. Meditemos.
jueves, 26 de abril de 2012
Un viento, un terremoto, fuego, y un silvo apacible.
Hemos comentado en días anteriores que Dios desea comunicarse con el hombre que le busca, siempre durante la vida humana ha sido así. No busca Dios comunicarse con el hombre en una forma dramática sino muy común y corriente. El dramatismo lo buscamos los hombres pero no Dios.
Por ejemplo en tiempo del profeta Elías, cuando él recién había tenido un gran triunfo sobre los profetas profanos, y la ira de la reina Jesabel se puso contra Elías para matarlo, éste huye a la cueva de Horeb y allí clama a Dios. Nos narra la historia que Elías escuchó y vió un viento tan fuerte que dice que rompía lo que estaba enfrente, pero que Dios no estaba allí; luego hubo un gran terremoto, pero Dios no estaba en el terremoto; luego vió fuego, pero Dios no estaba en el fuego; y por último hubo un "silvo apacible y delicado" en donde Elías tuvo que cubrir su rostro pues Dios había llegado a su presencia (1era. Reyes 19:1-12). ¿Qué nos enseñan éstas frases de la biblia? Bueno en primer lugar que no nos debemos dejar impresionar ni llevar por el dramatismo cuando alguien nos habla de Dios o cuando nosotros hablemos de Dios (Dios no necesita que agrandemos los sucesos para que alguien le siga). El que alguien de su testimonio y nos hable que le persiguieron cocodrilos; que tuvo que luchar contra caníbales; que estuvo en la mafia; que llegó hasta el final del camino con las drogas; que fue alcólico de quedarse tirado en la calle, etc. NO debe llevarnos a poner los ojos en el hombre sino en la obra de Dios.
El hombre necesita héroes, por ello es que desde niños andamos teniendo anhelos de grandeza por un supermán o por un marshal con una cold 45, etc., pero lo que Dios quiere es que ese héroe en nuestra vida sea él. Por ello no quiere dramatismos, sino un "silvo apacible" para visitarnos, cambiarnos, y prepararnos... y entonces demos testimonio a otros. Meditemos.
Por ejemplo en tiempo del profeta Elías, cuando él recién había tenido un gran triunfo sobre los profetas profanos, y la ira de la reina Jesabel se puso contra Elías para matarlo, éste huye a la cueva de Horeb y allí clama a Dios. Nos narra la historia que Elías escuchó y vió un viento tan fuerte que dice que rompía lo que estaba enfrente, pero que Dios no estaba allí; luego hubo un gran terremoto, pero Dios no estaba en el terremoto; luego vió fuego, pero Dios no estaba en el fuego; y por último hubo un "silvo apacible y delicado" en donde Elías tuvo que cubrir su rostro pues Dios había llegado a su presencia (1era. Reyes 19:1-12). ¿Qué nos enseñan éstas frases de la biblia? Bueno en primer lugar que no nos debemos dejar impresionar ni llevar por el dramatismo cuando alguien nos habla de Dios o cuando nosotros hablemos de Dios (Dios no necesita que agrandemos los sucesos para que alguien le siga). El que alguien de su testimonio y nos hable que le persiguieron cocodrilos; que tuvo que luchar contra caníbales; que estuvo en la mafia; que llegó hasta el final del camino con las drogas; que fue alcólico de quedarse tirado en la calle, etc. NO debe llevarnos a poner los ojos en el hombre sino en la obra de Dios.
El hombre necesita héroes, por ello es que desde niños andamos teniendo anhelos de grandeza por un supermán o por un marshal con una cold 45, etc., pero lo que Dios quiere es que ese héroe en nuestra vida sea él. Por ello no quiere dramatismos, sino un "silvo apacible" para visitarnos, cambiarnos, y prepararnos... y entonces demos testimonio a otros. Meditemos.
miércoles, 25 de abril de 2012
¡Ay del pastor inútil que abanona el ganado!
Durante mucho tiempo el deseo de servir al Señor dependía únicamente de un "llamamiento del Señor mismo", en otras palabras, toda persona que predicaba la Palabra de Dios sentía en su corazón el hecho de prepararse, y luego, salir a predicar.
Lastimosamente en los últimos tiempos vemos con profunda preocupación, que el servir al Señor se ha convertido en un "oficio", en un "empleo más", y aunque duela reconocerlo, en un "negocio productivo para personas de ocultos interéses". Lo preocupante del caso es que éste NO es un problema nuevo. Cuando estudiamos el libro de Zacarías, vemos en detalle en el capítulo 11 que Dios ya estaba molesto con quienes practican dicho pecado. Había sacerdotes que se dedicaban solamente a vivir del oficio, pero que dejaban por un lado las penas de las ovejas, llegó el día en que Dios mismo denominó a los "explotados fieles" con éstas palabras: "el día las ovejas de la matanza, esto es a los pobres del rebaño" (Zacarías 11:7). Da asco espiritual el ver que hoy en día, los asalariados (así los llamó Jesús en Juan 10:12) personalizan, comparten, y conocen hasta el último detalle de la vida de las ovejas pudientes de la congregación, pero no conocen ni el nombre de la viuda, del huérfano, del extranjero, o el pobre de su rebaño. ¡Qué coincidencia que los "ancianos del cuerpo ministerial" casi siempre son gentes pudientes!; ¡Qué coincidencia que la oveja de la matanza (el pobre de la congregación) siempre tiene que hacer cola para consultar con el pastor!.
¿Qué dice Dios que hizo y que hará con éstos asalariados? "Hiera la espada su brazo, y su ojo derecho; del todo se secará su brazo, y su ojo derecho será enteramente oscurecido" (Zacarías 11:17). Por si alguien no entendió se lo traducimos al español: "Dios herirá (castigará) con la espada (su palabra de sentencia) su brazo derecho (su oficio) del todo secará su brazo (su ministerio); y su ojo derecho (sus millonarios ancianos) serán oscurecidos (apagados en sus riquezas). Y esto, fue escrito por primera vez 490 años antes de Cristo... no hoy. Bien dijo Dios: ¡Ay del pastor inútil que abandona el ganado! Meditemos.
Lastimosamente en los últimos tiempos vemos con profunda preocupación, que el servir al Señor se ha convertido en un "oficio", en un "empleo más", y aunque duela reconocerlo, en un "negocio productivo para personas de ocultos interéses". Lo preocupante del caso es que éste NO es un problema nuevo. Cuando estudiamos el libro de Zacarías, vemos en detalle en el capítulo 11 que Dios ya estaba molesto con quienes practican dicho pecado. Había sacerdotes que se dedicaban solamente a vivir del oficio, pero que dejaban por un lado las penas de las ovejas, llegó el día en que Dios mismo denominó a los "explotados fieles" con éstas palabras: "el día las ovejas de la matanza, esto es a los pobres del rebaño" (Zacarías 11:7). Da asco espiritual el ver que hoy en día, los asalariados (así los llamó Jesús en Juan 10:12) personalizan, comparten, y conocen hasta el último detalle de la vida de las ovejas pudientes de la congregación, pero no conocen ni el nombre de la viuda, del huérfano, del extranjero, o el pobre de su rebaño. ¡Qué coincidencia que los "ancianos del cuerpo ministerial" casi siempre son gentes pudientes!; ¡Qué coincidencia que la oveja de la matanza (el pobre de la congregación) siempre tiene que hacer cola para consultar con el pastor!.
¿Qué dice Dios que hizo y que hará con éstos asalariados? "Hiera la espada su brazo, y su ojo derecho; del todo se secará su brazo, y su ojo derecho será enteramente oscurecido" (Zacarías 11:17). Por si alguien no entendió se lo traducimos al español: "Dios herirá (castigará) con la espada (su palabra de sentencia) su brazo derecho (su oficio) del todo secará su brazo (su ministerio); y su ojo derecho (sus millonarios ancianos) serán oscurecidos (apagados en sus riquezas). Y esto, fue escrito por primera vez 490 años antes de Cristo... no hoy. Bien dijo Dios: ¡Ay del pastor inútil que abandona el ganado! Meditemos.
martes, 24 de abril de 2012
El falso ayuno.
Uno de los puntos en los cuales actualmente las congregaciones ponen mucho énfasis, es en el ayuno de abstinencia de alimentos. Pero, muy lastimosamente lo hacen como lo hacía el pueblo de Israel en tiempos de Zacarías, y, hemos de decir que es un ayuno que lejos de agradar a Dios lo ofende, miraremos el por qué.
El pueblo de Israel tenía desde sus albores la orden de ayunar PARA agradar a Jehová, pero con el transcurso del tiempo el mismo se convirtió en una forma de chantaje de parte del pueblo para con Dios, pues ayunaban para "conseguir" un favor de Dios, ya no por o para agradarlo. En tiempos de Zacarías Dios se lo hace saber al pueblo y les dice cuál es el "verdadero ayuno" que a él le agrada. Y, dicho sea de paso: NO ES PRECISAMENTE EL DEJAR DE COMER. Veamos: "Zacarías, habla a TODO EL PUEBLO DEL PAIS, y a los SACERDOTES, diciendo: Cuando ayunasteis y llorasteis durante los setenta años ¿habéis aynado para mí?; y cuando coméis y bebéis ¿no coméis y bebéis para vosotros mismos? dice Dios (Zacarías 7:5-6). Y entonces nos (Dios) dice cuál es el verdadero ayuno que le agrada: "Juzgad conforme a la verdad; haced misericorida y piedad a tu hermano; no oprimáis a la viuda, ni al huérfano, ni al extranjero, ni al pobre; ni ninguno piense mal contra su hermano" (versos 9-10).
No es por dejar de comer para conseguir nuestro empleo, nuestro carro, nuestra casa, que vamos a agradar a Dios. Es juzgando con equidad, teniendo misericordia de los demás, ayudando a la viuda, al huérfano, al extranjero, y al pobre; y no pensando mal contra nuestro hermano que realmente ayunamos para Dios y no para nosotros mismos. Meditemos.
El pueblo de Israel tenía desde sus albores la orden de ayunar PARA agradar a Jehová, pero con el transcurso del tiempo el mismo se convirtió en una forma de chantaje de parte del pueblo para con Dios, pues ayunaban para "conseguir" un favor de Dios, ya no por o para agradarlo. En tiempos de Zacarías Dios se lo hace saber al pueblo y les dice cuál es el "verdadero ayuno" que a él le agrada. Y, dicho sea de paso: NO ES PRECISAMENTE EL DEJAR DE COMER. Veamos: "Zacarías, habla a TODO EL PUEBLO DEL PAIS, y a los SACERDOTES, diciendo: Cuando ayunasteis y llorasteis durante los setenta años ¿habéis aynado para mí?; y cuando coméis y bebéis ¿no coméis y bebéis para vosotros mismos? dice Dios (Zacarías 7:5-6). Y entonces nos (Dios) dice cuál es el verdadero ayuno que le agrada: "Juzgad conforme a la verdad; haced misericorida y piedad a tu hermano; no oprimáis a la viuda, ni al huérfano, ni al extranjero, ni al pobre; ni ninguno piense mal contra su hermano" (versos 9-10).
No es por dejar de comer para conseguir nuestro empleo, nuestro carro, nuestra casa, que vamos a agradar a Dios. Es juzgando con equidad, teniendo misericordia de los demás, ayudando a la viuda, al huérfano, al extranjero, y al pobre; y no pensando mal contra nuestro hermano que realmente ayunamos para Dios y no para nosotros mismos. Meditemos.
lunes, 23 de abril de 2012
Las formas en que Dios nos habla.
Como explicamos hace unos días, el decir que Dios nos habla no implica necesariamente que él deje su trono de gracia en los cielos, para venir y presentarse físicamente ante nosotros.
Pero Dios sí nos habla por medio de su Palabra o sea la Bíblia; por medio de hermanos que están metidos diriamente con él; por medio de sueños; de profecías de personas calificadas dentro de la iglesia; y también por medio de una visión personal. Esta última situación fue la que vivió en varias oportunidades el profeta Zacarías, quien en una de ellas vió volar un rollo de la ley en los cielos, y cuando le preguntó a Dios qué era lo que significaba, Dios le dijo: "Esta es una maldición", que sale sobre la faz de toda la tierra; porque todo aquél que "hurta" y "jura falsamente" será destruido" (Zacarías 5:1-3). Esta profecía no está lejos de nosotros hoy en día, pues la situación económica mundial tan crítica está afectando a porcentajes mayores cada día más. Esto hace que el trabajo esté escazo en muchos paíces y la gente esté dedicandose a hurtar y engañar con tal de tener algo para comer. Y, la Palabra de Dios (el rollo de la Ley) es predicado cada día por más medios y con mayor intensidad, por lo que podemos asumir que el juicio viene.
Tenemos que pedir a Dios todos los días que nos guarde de éste flagelo que esta viviendo el mundo, pues de lo contraro caeremos por la necesidad de comer en mentir y hurtar. Solamente la gracia de Dios y su misericordia sobre nosotros y los nuestros evitará un desastre en nuestras vidas. Meditemos.
Pero Dios sí nos habla por medio de su Palabra o sea la Bíblia; por medio de hermanos que están metidos diriamente con él; por medio de sueños; de profecías de personas calificadas dentro de la iglesia; y también por medio de una visión personal. Esta última situación fue la que vivió en varias oportunidades el profeta Zacarías, quien en una de ellas vió volar un rollo de la ley en los cielos, y cuando le preguntó a Dios qué era lo que significaba, Dios le dijo: "Esta es una maldición", que sale sobre la faz de toda la tierra; porque todo aquél que "hurta" y "jura falsamente" será destruido" (Zacarías 5:1-3). Esta profecía no está lejos de nosotros hoy en día, pues la situación económica mundial tan crítica está afectando a porcentajes mayores cada día más. Esto hace que el trabajo esté escazo en muchos paíces y la gente esté dedicandose a hurtar y engañar con tal de tener algo para comer. Y, la Palabra de Dios (el rollo de la Ley) es predicado cada día por más medios y con mayor intensidad, por lo que podemos asumir que el juicio viene.
Tenemos que pedir a Dios todos los días que nos guarde de éste flagelo que esta viviendo el mundo, pues de lo contraro caeremos por la necesidad de comer en mentir y hurtar. Solamente la gracia de Dios y su misericordia sobre nosotros y los nuestros evitará un desastre en nuestras vidas. Meditemos.
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