"Si un enemigo me insultara, yo lo podría soportar, si un adversario me humillara, de él me podría yo esconder, pero lo has hecho tú, mi compañero, mi mejor amigo".
(Salmo 55:12-13).
Cuando un enemigo o alguien con quien no tenemos mucha relación nos hace algo serio, pues aunque no lo esperábamos, nos duele o nos molesta pero al final de cuentas no nos extraña. Pero, cuando es ofensa, ese desprecio, esa mala acción, esa deslealtad viene de un amigo íntimo, de un compañero de la congregación, o peor aún, del conviviente, entonces sí que duele. Como dice el salmista: Es algo que no esperábamos, es algo fuera de lugar... sin embargo pasa. Sólo acercándonos a Dios podemos llegar a perdonar una ofensa de esa catergoría.
Ensancha el sitio de tu tienda... no seas escasa. Toda la gloria y la honra sean para el Señor
lunes, 11 de marzo de 2013
sábado, 9 de marzo de 2013
Una puerta estrecha.
"Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella..."
(Mateo 7:13-14).
Una oveja tuvo un sueño en el cual en una casa había, para entrar, una puerta estrecha, y cuando el dueño de la casa hizo la invitación a algunos a entrar, los gordos no podían pasar por ella porque la puerta era muy estrecha, ellos se quedaron fuera de la fiesta.
La puerta estrecha nos habla en la escritura de un estilo de vida con limitaciones espirituales, la gordura nos habla de un estilo de vida mundano (esto no tiene nada que ver con la gordura material, aquí la escritura nos habla específicamente espiritualmente). Nos explica la escritura que las personas engordadas por el mundo y sus placeres, los que no buscan agradar a Dios con sus obras... simplemente no pasarán por la puerta estrecha, y por lo tanto, no podrán disfrutar de la fiesta del Señor.
(Mateo 7:13-14).
Una oveja tuvo un sueño en el cual en una casa había, para entrar, una puerta estrecha, y cuando el dueño de la casa hizo la invitación a algunos a entrar, los gordos no podían pasar por ella porque la puerta era muy estrecha, ellos se quedaron fuera de la fiesta.
La puerta estrecha nos habla en la escritura de un estilo de vida con limitaciones espirituales, la gordura nos habla de un estilo de vida mundano (esto no tiene nada que ver con la gordura material, aquí la escritura nos habla específicamente espiritualmente). Nos explica la escritura que las personas engordadas por el mundo y sus placeres, los que no buscan agradar a Dios con sus obras... simplemente no pasarán por la puerta estrecha, y por lo tanto, no podrán disfrutar de la fiesta del Señor.
viernes, 8 de marzo de 2013
Escucha, oh Dios, mi oración.
"Escucha, oh Dios, mi oración; no pases por alto mi suplica. Oyeme y respóndeme".
(Salmo 55:1).
Salmo de David cuando estaba angustiado y sentía que Dios no lo sacaba del problema en que estaba. ¿Hemos sentido nosotros que los cielos se nos vuelven de bronce, y que nuestra oración no es escuchada? ¿Hemos sentido que Dios tarda en escuchar nuestra oración, y, que más tarda aún en mandar una respuesta? Seguro que todos hemos vivido esa experiencia. Y la razón es para que nuestra fe crezca. Por eso es que Dios permite que la solución venga en el último día que tenemos de plazo; en la última hora que tenemos de fuerza; o en el último minuto que nos queda de aliento. Pero llega la respuesta, con el fin de que nuestra fe crezca; sabiendo que él NUNCA falla. Y nuestra labor es no dejar de orar y de esperar.
(Salmo 55:1).
Salmo de David cuando estaba angustiado y sentía que Dios no lo sacaba del problema en que estaba. ¿Hemos sentido nosotros que los cielos se nos vuelven de bronce, y que nuestra oración no es escuchada? ¿Hemos sentido que Dios tarda en escuchar nuestra oración, y, que más tarda aún en mandar una respuesta? Seguro que todos hemos vivido esa experiencia. Y la razón es para que nuestra fe crezca. Por eso es que Dios permite que la solución venga en el último día que tenemos de plazo; en la última hora que tenemos de fuerza; o en el último minuto que nos queda de aliento. Pero llega la respuesta, con el fin de que nuestra fe crezca; sabiendo que él NUNCA falla. Y nuestra labor es no dejar de orar y de esperar.
miércoles, 6 de marzo de 2013
Estremecidos.
"Se me estremece el corazón dentro del pecho, y me invade un pánico mortal".
(Salmo 55:4).
¿Cuántas veces no ha estado nuestro espíritu con esa angustia? Meses enfermo, meses sin trabajo estable, años con problemas matrimoniales, si no es angustia por un hijo lo es por el otro, etc. El punto es que uno siente que el corazón explota dentro de nuesro pecho. Pero, si nos acercamos al Señor nos acercamos al oportuno socorro dice la Palabra de Dios (Hebreos 4:16). No hay problema grande para el Señor, no hay problema que él no pueda resolver, solamente acerquémonos a él. Pero ya dejemos de vivir estremecidos.
(Salmo 55:4).
¿Cuántas veces no ha estado nuestro espíritu con esa angustia? Meses enfermo, meses sin trabajo estable, años con problemas matrimoniales, si no es angustia por un hijo lo es por el otro, etc. El punto es que uno siente que el corazón explota dentro de nuesro pecho. Pero, si nos acercamos al Señor nos acercamos al oportuno socorro dice la Palabra de Dios (Hebreos 4:16). No hay problema grande para el Señor, no hay problema que él no pueda resolver, solamente acerquémonos a él. Pero ya dejemos de vivir estremecidos.
martes, 5 de marzo de 2013
¡No hay uno solo!
"Pero todos se han descarriado, a una se han corrompido. No hay nadie que haga lo bueno, ¡No hay uno solo!"
(Salmo 53:3).
Lo hemos dicho en muchas ocasiones en ésta ventana, nadie es perfecto, nadie es cabal, ninguno de los que habitamos éste planeta es perfecto. Es más, entre quienes nos atrevemos a promulgar la palabra de Dios tampoco hay alguno que se acerque a la perfección. Eso no implica que estemos escondiendo nuestros pecados o que los estemos apañando, simplemente explicamos que nosotros estamos al mismo nivel de todo el mundo, y, tarde o temprano más de alguno puede caer. Estamos obligados, eso sí, a tener un estilo de vida más sacrificado que otros, por eso nos atrevemos a predeciar la palabra, pero somos tan suceptibles a caer como cualquiera.
(Salmo 53:3).
Lo hemos dicho en muchas ocasiones en ésta ventana, nadie es perfecto, nadie es cabal, ninguno de los que habitamos éste planeta es perfecto. Es más, entre quienes nos atrevemos a promulgar la palabra de Dios tampoco hay alguno que se acerque a la perfección. Eso no implica que estemos escondiendo nuestros pecados o que los estemos apañando, simplemente explicamos que nosotros estamos al mismo nivel de todo el mundo, y, tarde o temprano más de alguno puede caer. Estamos obligados, eso sí, a tener un estilo de vida más sacrificado que otros, por eso nos atrevemos a predeciar la palabra, pero somos tan suceptibles a caer como cualquiera.
sábado, 2 de marzo de 2013
El espíritu que agrada a Dios.
"Tú no te deleitas en los sacrificios ni te complacen los holocaustos. El sacrificio que te agrada es un espíritu quebrantado".
(Salmo 51:16).
Cuántas personas hacen vanas peregrinaciones aún a costa de su salud, para según ellos agradar a Dios. Sin embargo, no son esos sacrificios los que Dios quiere. El salmista lo dice clara y concisamente: "Dios NO SE DELEITA con sacrificios ni con holocaustos, sino con un espíritu que se doblega a él". ¿Qué significa eso? Pues cuando un borracho lucha contra la borrachera, está quebrantando su espíritu. Cuando un mentiroso lucha contra la mentira, está quebrantando su espíritu; cuando un adúltero o un fornicario, lucha contra el adulterio y la fornicación, está quebrantando su espíritu. Esa es la vida que agrada a Dios, no los vanos sacrificios.
(Salmo 51:16).
Cuántas personas hacen vanas peregrinaciones aún a costa de su salud, para según ellos agradar a Dios. Sin embargo, no son esos sacrificios los que Dios quiere. El salmista lo dice clara y concisamente: "Dios NO SE DELEITA con sacrificios ni con holocaustos, sino con un espíritu que se doblega a él". ¿Qué significa eso? Pues cuando un borracho lucha contra la borrachera, está quebrantando su espíritu. Cuando un mentiroso lucha contra la mentira, está quebrantando su espíritu; cuando un adúltero o un fornicario, lucha contra el adulterio y la fornicación, está quebrantando su espíritu. Esa es la vida que agrada a Dios, no los vanos sacrificios.
viernes, 1 de marzo de 2013
Nuestro Dios viene, pero no en silencio.
"Nuestro Dios viene, pero no en silencio; lo precede un FUEGO que todo lo destruye y en torno suyo ruge la tormenta".
(Salmo 50:3).
Dice la escritura que Dios es grande en misericordia y lento para la ira, pero, también él tiene sus límites. Vea usted cómo fue paciente en tiempos de Noé, pero al final mandó el Diluvio Universal. Vea usted cómo fue paciente, pero cuando su pueblo no cesó la idolatría lo mandó al cautiverio 70 años.
Muchos hoy en día estamos proclamando que el Señor está al borde de su paciencia, la corrupción a todo nivel, la inmoralidad a todo nivel, la codicia, los pleitos, las contiendas, las guerras, el hambre, la prostitución aún a nivel doctrinal, etc. son señales inequívocas de ello. Pero, como muchas veces lo hemos dicho, estamos en contra de los ecologístas que dicen que por el calor los polos se derretirán y la tierra será otra vez inundada con agua. El salmista dice que la destrucción viene al mundo por y con FUEGO, y no es el único. Vea lo que dice Isaías en 66:15-16: "¡Ya viene el Señor con FUEGO! ¡Sus carros de combate son como torbellino! Descargará su enojo con furor, y su reprensión con llamas de FUEGO. Con FUEGO y con espada juzgará el SEÑOR a todo mortal. ¡Muchos morirán a manos del SEÑOR! La pregunta no es si viene, la pregunta es cuándo viene... ¿Estamos preparados?
(Salmo 50:3).
Dice la escritura que Dios es grande en misericordia y lento para la ira, pero, también él tiene sus límites. Vea usted cómo fue paciente en tiempos de Noé, pero al final mandó el Diluvio Universal. Vea usted cómo fue paciente, pero cuando su pueblo no cesó la idolatría lo mandó al cautiverio 70 años.
Muchos hoy en día estamos proclamando que el Señor está al borde de su paciencia, la corrupción a todo nivel, la inmoralidad a todo nivel, la codicia, los pleitos, las contiendas, las guerras, el hambre, la prostitución aún a nivel doctrinal, etc. son señales inequívocas de ello. Pero, como muchas veces lo hemos dicho, estamos en contra de los ecologístas que dicen que por el calor los polos se derretirán y la tierra será otra vez inundada con agua. El salmista dice que la destrucción viene al mundo por y con FUEGO, y no es el único. Vea lo que dice Isaías en 66:15-16: "¡Ya viene el Señor con FUEGO! ¡Sus carros de combate son como torbellino! Descargará su enojo con furor, y su reprensión con llamas de FUEGO. Con FUEGO y con espada juzgará el SEÑOR a todo mortal. ¡Muchos morirán a manos del SEÑOR! La pregunta no es si viene, la pregunta es cuándo viene... ¿Estamos preparados?
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