Dios había sacado al pueblo de Israel de la esclavitud de los egipcios después de cuatrocientos años. Los había sacado no solamente con grandes prodigios sino con muchas, muchas, pero muchas riquezas (Exodo 12:32), a cambio, todo lo que les había pedido era que lo servieran.
Sus palabras fueron: "Oye atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que YO te prescribo hoy, y Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones" (Deuteronomio 28:1). Pero, ¿qué fue lo que sucedió? Que Israel terminaría "serviendo a sus enemigos en lugar de ser honrado por ellos". ¿Cuál fue la razón?, Dios nos la dice en Deuteronomio 28 y verso 47-48: "Por cuanto NO SERVISTA A JEHOVA TU DIOS CON ALEGRIA Y CON GOZO... servirás a tus enemigos". Dios le dió de todo a su pueblo, pero el pueblo no agradeció lo que había recibido de su Dios, creyó que se lo merecía, que era digno de eso, o de más. ¿Acaso no es lo mismo que nos sucede a nosotros? No somos nosotros de los que pensamos que merecemos un mejor lugar entre los nuestros; que merecemos mejores tratos económicos o sociales en el trabajo; que merecemos una mejor posición económica pues trabajamos mucho.
¿Cuántas personas no existen a nuestro alrededor que viven una vida MAS, PERO MUCHO MAS SANTA que la nuestra, y no tienen ni siquiera lo que nosotros tenemos? Seamos agradecidos con Dios, sirvámole con alegría y con gozo, eso agradará su corazón y aliviará el nuestro. Meditemos.
Ensancha el sitio de tu tienda... no seas escasa. Toda la gloria y la honra sean para el Señor
miércoles, 9 de noviembre de 2011
martes, 8 de noviembre de 2011
¿Cuál es la razón?
Se ha preguntado usted alguna vez ¿cuál es la razón por la que no salgo adelante por más que lucho? ¿por qué otros sí avanzan y yo estoy estancado? ¿por qué ahora que soy creyente, me cuesta más ir hacia adelante? ¿alguien me dijo que al estar en los caminos de Dios, todo sería más fácil y no lo veo así?
Iniciemos respondiendo primero la última interrogante, pues las otras casi tienen la misma respuesta. Jesús dijo: "El que quiera seguirme TOME SU CRUZ, y entonces sígame". Si a usted alguien le enseñó que la caminata cristiana es confites, piñatas, y pasteles, o sea, paz, poder, y prosperidad... LO ENGAÑÓ. La cruz de Jesús no fue confites, piñatas, y pasteles; fue persecusión, fue aislamiento, fue desprecio, y en un último momento significó hasta TRAICION de uno de sus más íntimos. Entonces preguntamos: ¿Si nosotros queremos seguir el evangelio de Jesús, o sea, el evangelio de la Cruz, por qué esperamos un trato diferente al que tuvo Jesús?. No decimos ni predicamos que la caminata cristiana TENGA que ser un sufrimiento sempiterno ¡NO!. Pero que no le extrañe que ese camino esté bastante lleno de esos conflictos.
Las palabras de Jesús: "No temáis porque YO estaré siempre con vosotros", debiéran de ser el antídoto, el antibiótico, la vitamina, que nos anime a seguir adelante. Si Jesús está con nosotros, no habrá quién contra nosotros por oscuro que se mire el presente, y quizás, hasta el mañana inmediato. Meditemos.
Iniciemos respondiendo primero la última interrogante, pues las otras casi tienen la misma respuesta. Jesús dijo: "El que quiera seguirme TOME SU CRUZ, y entonces sígame". Si a usted alguien le enseñó que la caminata cristiana es confites, piñatas, y pasteles, o sea, paz, poder, y prosperidad... LO ENGAÑÓ. La cruz de Jesús no fue confites, piñatas, y pasteles; fue persecusión, fue aislamiento, fue desprecio, y en un último momento significó hasta TRAICION de uno de sus más íntimos. Entonces preguntamos: ¿Si nosotros queremos seguir el evangelio de Jesús, o sea, el evangelio de la Cruz, por qué esperamos un trato diferente al que tuvo Jesús?. No decimos ni predicamos que la caminata cristiana TENGA que ser un sufrimiento sempiterno ¡NO!. Pero que no le extrañe que ese camino esté bastante lleno de esos conflictos.
Las palabras de Jesús: "No temáis porque YO estaré siempre con vosotros", debiéran de ser el antídoto, el antibiótico, la vitamina, que nos anime a seguir adelante. Si Jesús está con nosotros, no habrá quién contra nosotros por oscuro que se mire el presente, y quizás, hasta el mañana inmediato. Meditemos.
lunes, 7 de noviembre de 2011
No te pido que los quites, sino que los guardes.
Horas antes de su partida de éste mundo, Jesús oró por sus discípulos y por nosotros, los que habíamos de creer por la palabra y testimonio de ellos. Jesús oró así: "Padre, no te ruego de los quites de éste mundo, sino tan sólo que los guardes del mal" 8Juan 17:15).
La palabra griega que Jesús utilizó para "guardar" fue "tereo", que significa "guardar", que en el lenguaje español tiene siete significados uno de los cuales es "evitar". Esa era la idea de Jesús cuando oró por nosotros. El sabía que no era el tiempo de quitar el mal de sobre la faz de la tierra, pero sí era el tiempo de que su remanente fuera escondido. Ahora bien, las preguntas del millón son: ¿Se guarda a una persona con tendencia al licor, en una cantina o en un bar? ¿Se guarda a una persona con lascivia y lujuria, en una casa de mala vida? ¿Se guarda a un ladrón, en una bóveda repleta de dinero?. No, no y no. Se guarda algo ESCONDIÉNDOLO. Nadie guarda una fortuna de dinero, sobre el cesped de su jardín; nadie guarda sus joyas sobre el techo de su vivienda. Lo que uno quiere o desea "guardar"... lo esconde, lo aparta del toque ajeno.
No podemos ir por allí, de fiesta en fiesta, de alboroto en alboroto pensando que si "tenemos el control" estamos guardados. NADIE, entre los humanos tiene esa capacidad. Para "guardarse" hay que "esconderse", hay que "apartarse". Quizás suene muy extremo, muy radical, lo aceptamos. Pero usted también tiene que aceptar que es algo muy, pero muy importante para un futuro espiritual no muy lejano. Meditemos.
La palabra griega que Jesús utilizó para "guardar" fue "tereo", que significa "guardar", que en el lenguaje español tiene siete significados uno de los cuales es "evitar". Esa era la idea de Jesús cuando oró por nosotros. El sabía que no era el tiempo de quitar el mal de sobre la faz de la tierra, pero sí era el tiempo de que su remanente fuera escondido. Ahora bien, las preguntas del millón son: ¿Se guarda a una persona con tendencia al licor, en una cantina o en un bar? ¿Se guarda a una persona con lascivia y lujuria, en una casa de mala vida? ¿Se guarda a un ladrón, en una bóveda repleta de dinero?. No, no y no. Se guarda algo ESCONDIÉNDOLO. Nadie guarda una fortuna de dinero, sobre el cesped de su jardín; nadie guarda sus joyas sobre el techo de su vivienda. Lo que uno quiere o desea "guardar"... lo esconde, lo aparta del toque ajeno.
No podemos ir por allí, de fiesta en fiesta, de alboroto en alboroto pensando que si "tenemos el control" estamos guardados. NADIE, entre los humanos tiene esa capacidad. Para "guardarse" hay que "esconderse", hay que "apartarse". Quizás suene muy extremo, muy radical, lo aceptamos. Pero usted también tiene que aceptar que es algo muy, pero muy importante para un futuro espiritual no muy lejano. Meditemos.
domingo, 6 de noviembre de 2011
Cuando perder es ganar.
Luchamos toda una vida para obtener alguna meta, algún objetivo, una posición o un lugar, y de pronto, cuando lo hemos alcanzado después de mucho esfuerzo... se pierde o lo perdemos.
Los primeros pensamientos que llegan a nuestra mente son: ¡No puede ser! ¿pero cómo es posible? o el famoso ¿por qué? o ¿por qué a mí?. Jesús les dijo a sus discípulos una frase o un pensamiento que muchas veces lo hemos visto vigente en nuestras vidas: "Lo que yo hago hoy, ustedes no lo entienden, pero lo entenderán mañana". Eso nos sucede muy seguido a nosotros. Tenemos que entender que los pensamientos de Dios acerca de nosotros son más altos que los que nosotros tenemos de nosotros mismos y de otras personas. Salomón lo explica de la siguiente manera: "Como tú nos sabes cuál es el camino del viento, o cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas" (Eclesiastés 11:5).
Sí, lo más seguro es que NO entendamos en el momento lo que nos sucede, pero lo que debiéra estar en nuestro corazón es el hecho de que Dios SI lo sabe; que Dios tiene un PLAN para cada uno de nosotros; que el tiene el CONTROL de nuestras vidas como nosotros JAMAS lo tendríamos. Por ello, aunque se dice fácil pero es difícil de ponerse en práctica, "confiemos" en que lo que nos sucede hoy, nosotros no lo entendemos hoy, pero lo entenderemos mañana con su misericordia. En otras palabras, lo que perdemos hoy... mañana será ganancia. Meditemos.
Los primeros pensamientos que llegan a nuestra mente son: ¡No puede ser! ¿pero cómo es posible? o el famoso ¿por qué? o ¿por qué a mí?. Jesús les dijo a sus discípulos una frase o un pensamiento que muchas veces lo hemos visto vigente en nuestras vidas: "Lo que yo hago hoy, ustedes no lo entienden, pero lo entenderán mañana". Eso nos sucede muy seguido a nosotros. Tenemos que entender que los pensamientos de Dios acerca de nosotros son más altos que los que nosotros tenemos de nosotros mismos y de otras personas. Salomón lo explica de la siguiente manera: "Como tú nos sabes cuál es el camino del viento, o cómo crecen los huesos en el vientre de la mujer encinta, así ignoras la obra de Dios, el cual hace todas las cosas" (Eclesiastés 11:5).
Sí, lo más seguro es que NO entendamos en el momento lo que nos sucede, pero lo que debiéra estar en nuestro corazón es el hecho de que Dios SI lo sabe; que Dios tiene un PLAN para cada uno de nosotros; que el tiene el CONTROL de nuestras vidas como nosotros JAMAS lo tendríamos. Por ello, aunque se dice fácil pero es difícil de ponerse en práctica, "confiemos" en que lo que nos sucede hoy, nosotros no lo entendemos hoy, pero lo entenderemos mañana con su misericordia. En otras palabras, lo que perdemos hoy... mañana será ganancia. Meditemos.
sábado, 5 de noviembre de 2011
La bendición de Jehová.
Cuando Dios bendice, bendice. Siempre nos ha impresionado mucho la forma de ser de Dios, y siempre nos seguirá impresionando.
Cuando el hombre se enriquece asímismo, la riqueza no dura; pero cuando Dios es quien lo hace enriquecerse, dice la escritura lo siguiente:"NO AÑADE TRISTEZA CON ELLA" (Proverbios 10:22). En otras palabras, el hombre trabajando duro o por otros medios, puede llegar a ser rico, pero esa riqueza le traerá tarde o temprano dolor. Mientras que cuando es Dios el que lo enriquece, NUNCA, traerá dolor consigo esa riqueza. Pero lo más impresionante de éste verso es su introducción, la cual intencionalmente no quisimos escribir, pero véala usted: "LA BENDICION de Jehová es la enriquece". Ahora bien, ésta es una bendición material y es preciosa, pero la verdadera "bendición" de Jehová que siempre nos ha apasionado es la espiritual, fue dicha por primera vez cuando Dios le dijo a Moisés que diera la bendición a los sacerdotes: "Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga responadecer su rostro sobre tí, y tenga de tí misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga paz" (Números 6:24-26).
Nuestros hijos cuando se han graduado, cuando se han casado, o cuando han emprendido alguna empresa han recibido de nuestra parte, ésta bendición. Es más, nuestros alumnos, los hijos de nuestros amigos, y todo joven que se casa y nos participa, en alguna medida hemos puesto en su tarjeta de regalo, toda o parte de ésta bendición. ¡Qué diferente sería la vida de MUCHOS hijos, si los padres hicieramos eso con ellos! Meditemos.
Cuando el hombre se enriquece asímismo, la riqueza no dura; pero cuando Dios es quien lo hace enriquecerse, dice la escritura lo siguiente:"NO AÑADE TRISTEZA CON ELLA" (Proverbios 10:22). En otras palabras, el hombre trabajando duro o por otros medios, puede llegar a ser rico, pero esa riqueza le traerá tarde o temprano dolor. Mientras que cuando es Dios el que lo enriquece, NUNCA, traerá dolor consigo esa riqueza. Pero lo más impresionante de éste verso es su introducción, la cual intencionalmente no quisimos escribir, pero véala usted: "LA BENDICION de Jehová es la enriquece". Ahora bien, ésta es una bendición material y es preciosa, pero la verdadera "bendición" de Jehová que siempre nos ha apasionado es la espiritual, fue dicha por primera vez cuando Dios le dijo a Moisés que diera la bendición a los sacerdotes: "Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga responadecer su rostro sobre tí, y tenga de tí misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga paz" (Números 6:24-26).
Nuestros hijos cuando se han graduado, cuando se han casado, o cuando han emprendido alguna empresa han recibido de nuestra parte, ésta bendición. Es más, nuestros alumnos, los hijos de nuestros amigos, y todo joven que se casa y nos participa, en alguna medida hemos puesto en su tarjeta de regalo, toda o parte de ésta bendición. ¡Qué diferente sería la vida de MUCHOS hijos, si los padres hicieramos eso con ellos! Meditemos.
viernes, 4 de noviembre de 2011
Al menos una oportunidad en la vida.
Jesús dijo en una ocasión: "Pobres siempre tendréis entre vosotros". Pero esa situación de pobreza no implicaba que quien es pobre, estaba destinado a no tener al menos una oportunidad en la vida para salir de esa condición.
Salomón lo explica de ésta forma: "Me volví y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontencen a todos" (Eclesiastés 9:11). ¿Qué significan éstas palabras de Salomón? Bueno, vemos todos los días en la calle a personas que siendo fuertes, demuestran debilidad; personas que teniendo recursos, los pierden; personas inteligentes, que no salen a flote; personas aparentemente no super dotados mentales, pero que se hacen ricos; personas de poco hablar, pero que están en lugares de honor mientras los elocuentes, no. Pero dice Salomón que a pesar de todo esto, todos tenemos en algún momento de nuestra vida... al menos una oportunidad.
Aprovechar esa, o la otra oportunidad en el caso de que se tenga, es lo que nos hará salir a flote. Y, la forma de poder aprovechar cualquier oportunidad que nos venga a mano, es precisamente estar de la "mano de Dios"... no hay otra forma permanente. Meditemos.
Salomón lo explica de ésta forma: "Me volví y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontencen a todos" (Eclesiastés 9:11). ¿Qué significan éstas palabras de Salomón? Bueno, vemos todos los días en la calle a personas que siendo fuertes, demuestran debilidad; personas que teniendo recursos, los pierden; personas inteligentes, que no salen a flote; personas aparentemente no super dotados mentales, pero que se hacen ricos; personas de poco hablar, pero que están en lugares de honor mientras los elocuentes, no. Pero dice Salomón que a pesar de todo esto, todos tenemos en algún momento de nuestra vida... al menos una oportunidad.
Aprovechar esa, o la otra oportunidad en el caso de que se tenga, es lo que nos hará salir a flote. Y, la forma de poder aprovechar cualquier oportunidad que nos venga a mano, es precisamente estar de la "mano de Dios"... no hay otra forma permanente. Meditemos.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Espirituales, no religiosos.
Cuando Jesús, el Cristo, el Hijo de Dios hecho hombre anduvo por la tierra, vino y escogió a algunos hombres para instruirlos en SU camino, en SU doctrina, para que ellos, cuando él ya no estuviera, nos instruyeran a nosotros, pero no vino para hacerlos ni hacernos religiosos sino espirituales.
Religiosos ya eran, pues si alguna creencia estaba llena de ritos, de tradiciones, y de costumbres, esa era la religión judía. Pero Jesús vino a "sacar" de esa religiosidad a su gente, esa era la razón por la cual los líderes de la religión judía no sólo no lo querían, sino aparte de eso lo querían matar. Hoy, Jesús nos pide exactamente lo mismo que les pidió a sus seguidores... que seamos espirituales no religiosos. Las religiones no van a salvar a nadie, lo espiritual sí. ¿Por qué? Porque las religiones son expresiones externas de ritos, costumbres, y tradiciones. Mientras que lo espiritual es una expresión interna de un cambio, de un gozo, de un toque de Dios en nuestros corazones, de un cambio de nuestras actitudes frente a las desaveniencias de la vida.
Cuando uno estudia cómo era la iglesia primitiva, ve que hay millones de kilómetros entre esa congregación y la de hoy en día. Dice el libro de los Hechos de los Apóstoles en el capítulo 2 y verso 42, a qué se reunía la Iglesia de Jesucristo: 1- A perseverar en la doctrina (la didache de Jesús, no a la Torá); 2- A tener común unión unos con otros; 3- A compartir comida; y 4- A orar. ¿Es acaso eso, lo que hace hoy la llamada Iglesia de Jesucristo? Meditemos.
Religiosos ya eran, pues si alguna creencia estaba llena de ritos, de tradiciones, y de costumbres, esa era la religión judía. Pero Jesús vino a "sacar" de esa religiosidad a su gente, esa era la razón por la cual los líderes de la religión judía no sólo no lo querían, sino aparte de eso lo querían matar. Hoy, Jesús nos pide exactamente lo mismo que les pidió a sus seguidores... que seamos espirituales no religiosos. Las religiones no van a salvar a nadie, lo espiritual sí. ¿Por qué? Porque las religiones son expresiones externas de ritos, costumbres, y tradiciones. Mientras que lo espiritual es una expresión interna de un cambio, de un gozo, de un toque de Dios en nuestros corazones, de un cambio de nuestras actitudes frente a las desaveniencias de la vida.
Cuando uno estudia cómo era la iglesia primitiva, ve que hay millones de kilómetros entre esa congregación y la de hoy en día. Dice el libro de los Hechos de los Apóstoles en el capítulo 2 y verso 42, a qué se reunía la Iglesia de Jesucristo: 1- A perseverar en la doctrina (la didache de Jesús, no a la Torá); 2- A tener común unión unos con otros; 3- A compartir comida; y 4- A orar. ¿Es acaso eso, lo que hace hoy la llamada Iglesia de Jesucristo? Meditemos.
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