¿Qué significa andar en el Espíritu? La escritura nos dice en Deuteronomio 28:1-2 las palabras con que Dios inició hablando a su pueblo: "Acontecerá que si OYERES la voz de Jehová tu Dios... vendrán sobre tí TODAS éstas bendiciones".
No hay otra forma más completa de agradar a Dios, de andar en Su Espíritu, que OIR su voz y OBEDECERLA. Dios ama y protege a los suyos, pero desampara a los que no lo quieren seguir por necedad. En el libro de Romanos leemos: "Ahora bien, NINGUNA CONDENACION hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu" (Romanos 8.1). Veamos un ejemplo para poder colocar en su justa dimensión lo que se nos está enseñando: Pedro, amaba al Señor Jesús, quería agradarlo, y cuando lo tomaron preso lo siguió porque quería ver qué sucedía con su Señor. Fue el momento en que Pedro negó al Señor, pero cuando se arrepintió por amor a su Señor, fue perdonado. Judas, amaba el dinero, y por dinero vendió a su Señor, cuando vió su error, se arrepintió pero no por amor sino por verguenza, entonces fue y se ahorcó en lugar de pedir perdón (Mateo 27:5). La diferencia: Uno andaba en el Espíritu y el otro en la carne.
Según el libro de Romanos, los que realmente aman al Señor caminan en el Espíritu no en la carne; los que sólo "dicen" que aman al Señor no se mueven por el Espíritu. Una vida retraída de éste mundo, como lo dice el mismo Jesús en Juan 17, es un síntoma de los que andan en el Espíritu y no en la carne. Meditemos.
Ensancha el sitio de tu tienda... no seas escasa. Toda la gloria y la honra sean para el Señor
sábado, 8 de octubre de 2011
viernes, 7 de octubre de 2011
Hacerdlo de corazón, como para el Señor.
Una de las virtudes más grandes que puede llegar a tener un creyente en Cristo Jesús, es el servicio. De todas las frases que Jesús pronunció, quizás la que más debiera impesionarnos es: "No he venido para ser servido, sino para servir".
¿Por qué habíamos de impresionarnos más por ésta expresión que por cualquier otra? Pues simplemente porque cuando un rey, un príncipe, un líder está delante nuestro, la lógica, la etiqueta, el protocolo nos manda que hemos de atenderle, no que nos atienda él. En el libro de Colosenses en el capítulo 3 y versos 23-24 leemos lo siguiente: "Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor, y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, que es Cristo..." Hace muchos años fuimos testigos de la enfermedad de muerte de una mujer, en el hospital su esposo la atendió con todo el amor que pudo; tanto así, que siendo prohibido en dicho hospital, por ser público, que alguien ajeno al personal permaneciera en horas de no visita, a él se lo permitían. Diez años después en un desayuno de testimonios, un doctor dió su testimonio del por qué, él y su esposa eran ahora creyentes. Sus palabras fueron las siguientes: Hace diez años, mi esposa y yo que somos doctores, fuimos testigos de la forma como un hombre atendía a su esposa con tanto amor, ternura y dedicación, que dimos nuestra aprobación para que él permaneciera en la sala de intensivos, aún y cuando era prohibido.
Esa pareja, continuó, nos dió un ejemplo increíble de unidad, y todos en la sala de intensivos comentaban lo que realmente es ser un creyente. Un día alguien le preguntó al esposo que por qué actuaba con tanta dedicación, su respuesta fue: "Porque Dios me dijo que todo lo que hiciera con ella, lo hiciera como para él y no como para los hombres". El doctor terminó diciendo: "Ese testimonio fue el que nos guió a ser hoy creyentes". Meditmos.
¿Por qué habíamos de impresionarnos más por ésta expresión que por cualquier otra? Pues simplemente porque cuando un rey, un príncipe, un líder está delante nuestro, la lógica, la etiqueta, el protocolo nos manda que hemos de atenderle, no que nos atienda él. En el libro de Colosenses en el capítulo 3 y versos 23-24 leemos lo siguiente: "Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor, y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, que es Cristo..." Hace muchos años fuimos testigos de la enfermedad de muerte de una mujer, en el hospital su esposo la atendió con todo el amor que pudo; tanto así, que siendo prohibido en dicho hospital, por ser público, que alguien ajeno al personal permaneciera en horas de no visita, a él se lo permitían. Diez años después en un desayuno de testimonios, un doctor dió su testimonio del por qué, él y su esposa eran ahora creyentes. Sus palabras fueron las siguientes: Hace diez años, mi esposa y yo que somos doctores, fuimos testigos de la forma como un hombre atendía a su esposa con tanto amor, ternura y dedicación, que dimos nuestra aprobación para que él permaneciera en la sala de intensivos, aún y cuando era prohibido.
Esa pareja, continuó, nos dió un ejemplo increíble de unidad, y todos en la sala de intensivos comentaban lo que realmente es ser un creyente. Un día alguien le preguntó al esposo que por qué actuaba con tanta dedicación, su respuesta fue: "Porque Dios me dijo que todo lo que hiciera con ella, lo hiciera como para él y no como para los hombres". El doctor terminó diciendo: "Ese testimonio fue el que nos guió a ser hoy creyentes". Meditmos.
jueves, 6 de octubre de 2011
¿Es pecado vivir del evangelio?
Debido al mensaje de ayer, alguien nos comentó si es pecado vivir del evangelio. primero, aclaramos, por lo que hemos visto en la caminata crisitana en el pasar de los años, no somos los únicos que pensamos como pensamos.
La Palabra de Dios nos indica que: "DIGNO ES EL OBRERO DE SU SALARIO" (Lucas 10:7); y que: "AL QUE TRABAJA, NO SE LE CUENTA EL SALARIO COMO REGALO, SINO COMO DEUDA" (Romanos 4:4). ¿Qué significan entonces éstas palabras? Muchos, incluyéndonos, SI estamos de acuerdo que quien trabaje para el evangelio, viva del evangelio. Pero, en lo que muchos, incluyéndonos nosotros también NO estamos de acuerdo es en que, si alguien en lo secular vivía con $ 1,000 al mes; ahora que vive del evangelio ¿por qué ha de NECESITAR 3,5 ó 10 dólares mensuales para hacerlo? El que vive del evangelio debe ser un ejemplo no un estorbo. Incontables personas han salido ofendidas de las congregaciones actuales porque el líder se dedica más a pedir dinero, que a predicar el evangelio. Haciendo que la gente se aleje de Dios por culpa de los errores humanos. Muchos líderes predican más de los negocios de éste mundo que de Jesús.
Resumiendo, NO consideramos un pecado ni una falta, el vivir mesuradamente del evangelio, pues es un justo salario por el trabajo realizado como en cualquier otra actividad humana, a lo que nos opondremos siempre es al abuso, a la opulencia, a la exageración. Meditemos.
La Palabra de Dios nos indica que: "DIGNO ES EL OBRERO DE SU SALARIO" (Lucas 10:7); y que: "AL QUE TRABAJA, NO SE LE CUENTA EL SALARIO COMO REGALO, SINO COMO DEUDA" (Romanos 4:4). ¿Qué significan entonces éstas palabras? Muchos, incluyéndonos, SI estamos de acuerdo que quien trabaje para el evangelio, viva del evangelio. Pero, en lo que muchos, incluyéndonos nosotros también NO estamos de acuerdo es en que, si alguien en lo secular vivía con $ 1,000 al mes; ahora que vive del evangelio ¿por qué ha de NECESITAR 3,5 ó 10 dólares mensuales para hacerlo? El que vive del evangelio debe ser un ejemplo no un estorbo. Incontables personas han salido ofendidas de las congregaciones actuales porque el líder se dedica más a pedir dinero, que a predicar el evangelio. Haciendo que la gente se aleje de Dios por culpa de los errores humanos. Muchos líderes predican más de los negocios de éste mundo que de Jesús.
Resumiendo, NO consideramos un pecado ni una falta, el vivir mesuradamente del evangelio, pues es un justo salario por el trabajo realizado como en cualquier otra actividad humana, a lo que nos opondremos siempre es al abuso, a la opulencia, a la exageración. Meditemos.
miércoles, 5 de octubre de 2011
Opio ajeno... oprobio propio.
Para nadie es un secreto que en los años 50s, los americanos contagiaron al mundo con su "famoso sueño americano": "No espere a tener mañana, lo que puede tener hoy... compre todo con facilidades".
Este pensamiento y forma de vida, nos llevó de los años 50s, al año 73 a una crisis económica mundial debido al alza del petroleo; en dicha crisis quienes sufrieron fueron las empresas que habían "apoyado" a las familias que quisieron alcanzar el famoso sueño. Entonces los bancos entraron en "rescate" de las empresas en crisis, ésto nos llevó a que en los años 90s algunos bancos entraran en crisis (que soportados o avalados por otros bancos lograran llegar hasta el 2008)a una crisis a nivel mundial. Entonces vinieron los gobiernos y entraron en "rescate" de los bancos afectados. Hoy, luego de que una crisis (la familiar) tardara 23 años en afectar a las empresas; que otra crisis (la empresarial)tardara 20 años en afectar algunos bancos; y que esa crisis tardara menos de 20 años en afectar a algunos gobiernos, el panorama mundial se ve apocalíptico. Muchos que conocen la historia humana nos dicen: "No se preocupen, no sean pesimistas, esto ha sucedido siempre y seguirá sucediendo, son épocas, son ondulaciones de mercados, etc. Pero, quienes conocemos la historia del pueblo de Dios, sabemos que son señales.
No es que seamos "negativos" es que somos "realistas", ahora son los gobiernos los que están en crisis ¿quién puede salvar a los gobiernos? Solamente Dios. Ahora bien, esto ha producido que MUCHOS quieran aprovecharse de la espiritualidad de los santos, viviendo a costillas de ellos. Eso es un opio que está creciendo lamentablemente dentro de la iglesia, y que, ha traído para quienes NO lo hacemos "oprobio ajeno", pues nadie nos cree cuando decimos que vivimos de nuestro trabajo secular. Pronto, Dios dará el pago a cada uno. Meditemos.
Este pensamiento y forma de vida, nos llevó de los años 50s, al año 73 a una crisis económica mundial debido al alza del petroleo; en dicha crisis quienes sufrieron fueron las empresas que habían "apoyado" a las familias que quisieron alcanzar el famoso sueño. Entonces los bancos entraron en "rescate" de las empresas en crisis, ésto nos llevó a que en los años 90s algunos bancos entraran en crisis (que soportados o avalados por otros bancos lograran llegar hasta el 2008)a una crisis a nivel mundial. Entonces vinieron los gobiernos y entraron en "rescate" de los bancos afectados. Hoy, luego de que una crisis (la familiar) tardara 23 años en afectar a las empresas; que otra crisis (la empresarial)tardara 20 años en afectar algunos bancos; y que esa crisis tardara menos de 20 años en afectar a algunos gobiernos, el panorama mundial se ve apocalíptico. Muchos que conocen la historia humana nos dicen: "No se preocupen, no sean pesimistas, esto ha sucedido siempre y seguirá sucediendo, son épocas, son ondulaciones de mercados, etc. Pero, quienes conocemos la historia del pueblo de Dios, sabemos que son señales.
No es que seamos "negativos" es que somos "realistas", ahora son los gobiernos los que están en crisis ¿quién puede salvar a los gobiernos? Solamente Dios. Ahora bien, esto ha producido que MUCHOS quieran aprovecharse de la espiritualidad de los santos, viviendo a costillas de ellos. Eso es un opio que está creciendo lamentablemente dentro de la iglesia, y que, ha traído para quienes NO lo hacemos "oprobio ajeno", pues nadie nos cree cuando decimos que vivimos de nuestro trabajo secular. Pronto, Dios dará el pago a cada uno. Meditemos.
martes, 4 de octubre de 2011
Hasta aquí nos ayudó Jehová.
Estamos tan acostumbrados a pronunciar el nombre de Dios en vano, que cuando realmente lo hacemos de corazón, simplemente la gente o nosotros mismos no lo notamos. Con razón el Señor no se alegra porque lo hagamos. Mas bien nos lo prohibe en sus mandamientos.
En tiempos de los jueces, hubo sobre Israel un juez que amó y temió mucho a Dios, su nombre era Samuel. Quizás influyó sobre él el hecho de que su madre, Ana, habiendo sido esteril suplicó tanto a Dios que al fin la hizo fértil, y ella, en gratitud dedicó ese niño desde el vientre. Pues bien, Samuel fue un hombre muy respetuoso de Dios y de sus estatutos, y cuando en una ocasión los filisteos iban a atacar a los israelitas, Samuel dedicó en un servicio de adoración a Dios un cordero de leche, o sea, un cordero que aún era amamantado por su madre. Ese sacrificio, por el amor y el respeto con que fue dedicado, hizo que Dios se volcara sobre los filisteos y fueran derrotados y hasta salieran huyendo. Luego de la victoria, Samuel hizo un altar de piedra y dijo las siguientes palabras: "Hasta aquí nos ayudó Jehová" (1era. Samuel 7:1-12).
En cada batalla que tengamos, dediquemos a Dios un sacrificio de adoración y él se encargará de darnos la victoria. El no hacerlo, no es pecado, pero es luchar con nuestras fuerzas, con nuestro brazo. En cambio, el hacerlo, es dejar la batalla en manos de Dios y entonces nosotros también diremos: Hasta aquí nos ayudó Jehová. Meditemos.
En tiempos de los jueces, hubo sobre Israel un juez que amó y temió mucho a Dios, su nombre era Samuel. Quizás influyó sobre él el hecho de que su madre, Ana, habiendo sido esteril suplicó tanto a Dios que al fin la hizo fértil, y ella, en gratitud dedicó ese niño desde el vientre. Pues bien, Samuel fue un hombre muy respetuoso de Dios y de sus estatutos, y cuando en una ocasión los filisteos iban a atacar a los israelitas, Samuel dedicó en un servicio de adoración a Dios un cordero de leche, o sea, un cordero que aún era amamantado por su madre. Ese sacrificio, por el amor y el respeto con que fue dedicado, hizo que Dios se volcara sobre los filisteos y fueran derrotados y hasta salieran huyendo. Luego de la victoria, Samuel hizo un altar de piedra y dijo las siguientes palabras: "Hasta aquí nos ayudó Jehová" (1era. Samuel 7:1-12).
En cada batalla que tengamos, dediquemos a Dios un sacrificio de adoración y él se encargará de darnos la victoria. El no hacerlo, no es pecado, pero es luchar con nuestras fuerzas, con nuestro brazo. En cambio, el hacerlo, es dejar la batalla en manos de Dios y entonces nosotros también diremos: Hasta aquí nos ayudó Jehová. Meditemos.
lunes, 3 de octubre de 2011
No importa el tamaño del problema.
Tantas veces pensamos que nuestro problema es tan y tan grande, que Dios no lo va a solucionar. O si no, cuando estamos metidos en lo recio de la batalla, en ocasiones pensamos que Dios está ocupado en otros problemas más serios, y por ello, no pone atención al nuestro.
Dios en su omnipotencia y en su sabiduría no sólo conoce nuestro problema, no lo pone en el olvido, sino que está trabajando en él. Lo que sucede es que ANTES está trabajando en nosotros, para cuando ya estemos preparados entonces darnos la solución. Pero eso, debido a lo agobiante de nuestra jornada no lo vemos en el momento. Veamos un ejemplo por decirlo de alguna manera, clásico del asunto. El mejor amigo de Jesús, Lázaro, se enferma, lo primero que hacen sus hermanas es mandar a llamar al Señor, pero Jesús, en lugar de salir corriendo para auxiliarlos, se pone a sanar enfermos en el camino, así la situación, cuando Jesús llega a Betania, Lázaro tiene ya cuatro días de muerto y ya huele mal. Marta, y María hacen lo que hacemos nosotros, se desconciertan y preguntan... ¿y no que nos ama pues?. Y quienes los conocen, hasta se burlan (Juan 11:37). Pero el Señor lo hizo a propósito para enseñarles una lección.
Para con nosotros es igual, cada vez que tenemos una batalla es para enseñarnos una lección, y, mientras más fuerte y recia es la batalla más profunda y grande es la lección que quiere enseñarnos, pues para el Señor no importa el tamaño del problema. Meditemos.
Dios en su omnipotencia y en su sabiduría no sólo conoce nuestro problema, no lo pone en el olvido, sino que está trabajando en él. Lo que sucede es que ANTES está trabajando en nosotros, para cuando ya estemos preparados entonces darnos la solución. Pero eso, debido a lo agobiante de nuestra jornada no lo vemos en el momento. Veamos un ejemplo por decirlo de alguna manera, clásico del asunto. El mejor amigo de Jesús, Lázaro, se enferma, lo primero que hacen sus hermanas es mandar a llamar al Señor, pero Jesús, en lugar de salir corriendo para auxiliarlos, se pone a sanar enfermos en el camino, así la situación, cuando Jesús llega a Betania, Lázaro tiene ya cuatro días de muerto y ya huele mal. Marta, y María hacen lo que hacemos nosotros, se desconciertan y preguntan... ¿y no que nos ama pues?. Y quienes los conocen, hasta se burlan (Juan 11:37). Pero el Señor lo hizo a propósito para enseñarles una lección.
Para con nosotros es igual, cada vez que tenemos una batalla es para enseñarnos una lección, y, mientras más fuerte y recia es la batalla más profunda y grande es la lección que quiere enseñarnos, pues para el Señor no importa el tamaño del problema. Meditemos.
domingo, 2 de octubre de 2011
Por poco y me persuades.
Pablo es encarcelado por predicar el evangelio de Jesucristo; es perseguido por los reñigiosos judíos por estar predicando algo, que según los ellos, va en contra de su templo, de su ley, de sus costumbres (Hechos 26:3). Así, lo llevan delante del rey Agripa para acusarlo, pero pablo en su defensa responde así:
Pablo, inicia comentando cómo surgió el cristianismo, cómo Jesús los preparó y los intruyó para proclamarlo, y cómo él fue elegido para llevarlo a los gentiles luego que fuera él, uno de sus perseguidores. Pablo es tan elocuente, tan seguro de lo que dice, da tantas pruebas innegables de que así es el asunto, que el rey Agripa le dice: "Pablo, por poco y me persuades a ser cristiano" (Hechos 26:28). Esta es una lección que Dios nos dejó en las escrituras, muchas veces viviremos una vida sino ejemplar, quizás digna de que otros miren los cambios que Dios ha hecho en ellas; quizás nuestro estudio y nuestra preparación nos lleven a conocer bien la Palabra de Dios, y hasta la enseñemos con elocuencia como Pablo, pero, eso no significa que todo aquél oído que nos escuche, decidirá seguir a Jesús y su evangelio.
Sin embargo, nuestra misión es como la del mismo Pablo... seguir adelante. Vivamos, practiquemos y prediquemos el evangelio de Jesucristo, aún y cuando haya quienes no se conviertan, pero nosotros cumpliremos nuestro ministerio. Meditemos.
Pablo, inicia comentando cómo surgió el cristianismo, cómo Jesús los preparó y los intruyó para proclamarlo, y cómo él fue elegido para llevarlo a los gentiles luego que fuera él, uno de sus perseguidores. Pablo es tan elocuente, tan seguro de lo que dice, da tantas pruebas innegables de que así es el asunto, que el rey Agripa le dice: "Pablo, por poco y me persuades a ser cristiano" (Hechos 26:28). Esta es una lección que Dios nos dejó en las escrituras, muchas veces viviremos una vida sino ejemplar, quizás digna de que otros miren los cambios que Dios ha hecho en ellas; quizás nuestro estudio y nuestra preparación nos lleven a conocer bien la Palabra de Dios, y hasta la enseñemos con elocuencia como Pablo, pero, eso no significa que todo aquél oído que nos escuche, decidirá seguir a Jesús y su evangelio.
Sin embargo, nuestra misión es como la del mismo Pablo... seguir adelante. Vivamos, practiquemos y prediquemos el evangelio de Jesucristo, aún y cuando haya quienes no se conviertan, pero nosotros cumpliremos nuestro ministerio. Meditemos.
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